Cada vez son más habituales las visitas a la gastroenterología por motivos de acidez, gastritis, pesadez, etcétera. Lo cierto es que, si bien hay un trastorno en el sistema digestivo, normalmente no se trata de un daño orgánico sino de un reflujo por ansiedad, por más que un afectado no entendiera lo dañino que puede llegar a ser la presión para una persona.

El reflujo y ansiedad es una consecuencia de un nivel de vida acentuado en el que no se ha tomado ninguna consideración. Por esto, es necesario conocer a fondo los detalles del problema y las maneras de tratarlo.

Síntomas reflujo por ansiedad

Cuando la ansiedad y reflujo se juntan, aparecen ciertos síntomas que avisan a la persona para que tome previsiones.  Lo primordial es saber que oscilan en personas entre 30 y 50 años y que en las principales afectadas son las mujeres, sin embargo, esto no quiere decir que, a su manera, pueda alcanzar a todo tipo de personas, incluyendo bebés. Acá explicamos algunos síntomas frecuentes:

  • Acidez.
  • Sensación de atascamiento o de obstrucción en el paso de los alimentos.
  • Reflujo gástrico por ansiedad.
  • Pesadez después de comer o eructos (llamado dispepia funcional).
  • Diarrea.
  • Síndrome de Cherry o Reflujo laringofaríngeo (tos, ronquera y sibilancia e incluso colon irritable).

Este último reflujo por ansiedad es quizá el más llamativo y frecuente de todos, por lo que ahondaremos en el mismo en el próximo punto.

Reflujo laringofaríngeo por ansiedad

El reflujo gástrico y ansiedad aparece cuando el jugo gástrico, el cual tiene las enzimas y el ácido que debe desintegrar los alimentos, sube hacia el esófago y alcanza la garganta, generando una sensación desagradable para la persona, pasando a tener un problema de reflujo laringofaríngeo   .

Además de esto, vale acotar que toda esta ansiedad causa colon irritable y que por esto alcanza otros niveles en el cuerpo humano, afectando incluso otras extremidades y haciendo que el reflujo por ansiedad sea más tedioso todavía.

Ansiedad y reflujo ácido

La ansiedad y reflujo gástrico están estrechamente entrelazadas, provocando dolores y problemas estomacales ante altos niveles de presión laboral y poca calidad de vida en el día a día. Una vez que esta ansiedad provoca reflujo, las consecuencias se sienten con un malestar en la barriga que a menudo se responsabiliza a una mala alimentación, desconociendo que hay una relación en la mayoría de los casos.

El dolor de estómago por ansiedad es tan frecuente como el reflujo laringofaríngeo, reincidente en muchas personas con las características antes mencionadas y que deben tomar previsiones.

Reflujo gastroesofágico y ansiedad

La ansiedad causa reflujo gastroesofágico cuando el esfínter esofágico inferior se altera o relaja de forma indebida. Esta válvula tiene como finalidad controlar el paso de alimentos del esófago hacia el estómago y cuando esto no sucede acertadamente irrita todo y genera complicaciones como jadeos, dolor de pecho o en la garganta, afonía o dificultad respiratoria.

La posibilidad de un ataque de ansiedad y reflujo puede ser mayor si se consumen bebidas alcohólicas, cigarros o alimentos con alto contenido en grasas, sin embargo, no son las únicas causas. Situaciones como la unión de ansiedad y eructos son frecuentes y consecuencias de reflujos gastroesofágico.

Tratamientos para el reflujo por ansiedad

Para evitar circunstancias como la gastritis y reflujo por ansiedad hay que tomar previsiones en la calidad de vida, ya que no son situaciones que se solventan con una simple pastilla o con un vaso de agua. Acá contemplamos algunas opciones para todos los que se levanten con un dolor y digan: “tengo reflujo por ansiedad y no sé qué hacer”.

  • Para evitar el reflujo por ansiedad es necesario tener una dieta variada y equilibrada, alto el fruta, verdura y legumbres.
  • Para evitar la ansiedad y reflujo se debe tratar de comer tres horas antes de dormir. Esto será fundamental para evitar un reflujo laringofaríngeo.
  • Evitar mucho té o café.
  • Evitar comida alta en grasas.
  • Evitar el consumo de platos que irriten la superficie del esófago como vinagre pimienta o pimentón y alimentos ácidos como zumos cítricos.
  • Si es posible usar ropa poco ajustada después de la comida.
  • No fumar.
  • No beber mucho líquidos tras la comida para despejar vías aéreas. (Fundamental para combatir el reflujo laringofaríngeo)

Evitar el reflujo por ansiedad

Si quieres evitar el gas por ansiedad debes tomar en cuenta las medidas descritas anteriormente, las cuales se reducen básicamente a tener una buena alimentación y una vida sana para evitar problemas a futuro.

La ansiedad produce reflujo gástrico y laringofaríngeo, afectando todo el cuerpo humano y propiciando que haya cambios en tu vida. No es tan difícil de combatir y además es necesario, y si ves que pese a esto no ha funcionado, no dudes en visitar a un especialista cuando sientes que estás ante un ataque de reflujo y ansiedad.