Entre muchos de los síntomas con los que viene acompañada la ansiedad es muy común encontrar la Disnea, la cual es la dificultad de respirar adecuadamente. Una persona en estado normal de salud puede emitir entre 15 y 20 respiraciones por minuto, en cambio una persona con Disnea por ansiedad puede llegar a respirar solo 10 o 12 veces por minuto.

La disnea y ansiedad tienen una estrecha relación y en muchos casos la disnea no es relacionada con la ansiedad si no que se le atribuye su causa a males cardiacos o de enfermedades pulmonares. Por lo general una persona con disnea también puede ser portadora de ansiedad y tos bien porque una sea síntoma de la otra o viceversa.

Síntomas de la Disnea Por Ansiedad

La ansiedad y disnea a la persona puede llegar a sentir incomodidad o dificultad al respirar, sensación de asfixia, jadeos o tos sofocante.  Además, si la disnea por ansiedad es grave la persona afectada puede llegar a presentar síntomas notorios como gran palidez o color azulado en la piel del rostro o sudoración excesiva, en casos como este es necesario buscar  atención inmediata y especializada ya que puede ser la antesala de un paro cardiaco.

Disnea Nocturna Por Ansiedad

La ansiedad da disnea y es algo que no se puede controlar muy fácilmente estando despierto, ahora imagínese estar dormido y sentir que se asfixia, que sus pulmones no respiran, así ataca la disnea paroxística nocturna; es en realidad la misma disnea solo que ataca y disminuye su capacidad respiratoria con más frecuencia cuando el cuerpo está en posición horizontal.

Disnea Paroxística Nocturna Por Ansiedad

La disnea paroxística nocturna es un trastorno que afecta a la persona y que disminuye su capacidad respiratoria generalmente mientras permanece acostado, de ahí que sea conocida como nocturna. La persona afectada debe mantener la cabeza elevada, sentándose o levantándose para poder respirar con mayor facilidad. Algunas personas que suelen sufrir de estos ataques duermen con la espalda arqueada a 45° para reducir la probabilidad de sufrir ataques de asfixia de forma continua.

Disnea Suspirosa Por Ansiedad

Cuando la ansiedad causa disnea esta es conocida como disnea suspirosa porque su origen es psicógeno o psicológico. La disnea suspirosa puede llegar a afectar a las personas en cualquier lugar y sin previo aviso ocasionando en algunos casos la pérdida de conocimiento. La sensación de falta de aire por ansiedad tiene como catalizador principal fobias irracionales, angustia exagerada o nerviosismo acelerado.

Disnea Continua Por Ansiedad

Sufrir de disnea por ansiedad de forma constante, a pesar de tener origen psicógeno, puede afectar áreas críticas del cuerpo, en vista de que la asfixia vincula a los pulmones y acelera el corazón, estos dos órganos podrían ser afectados por estos ataques si se presentan de forma recurrente. Para determinar si los sofocos y ansiedad están afectando considerablemente al resto del cuerpo es necesario que la persona consulte a su médico.

Diagnóstico de la Disnea

Para determinar el origen y las características de la disnea, se debe construir una historia médica detallada del paciente. Los exámenes que se hacen entonces para estudiar la disnea son:

  • Pruebas de sangre, entre ellas, gasometría arterial.
  • Medición de la saturación de oxígeno en la sangre.
  • ECG y ecocardiografía.
  • Radiografía del tórax.
  • Pruebas de la función pulmonar.
  • Prueba de esfuerzo.
  • Tomografía de tórax.

Los resultados de estos exámenes determinaran las causas de la asfixia y así se llegara a un tratamiento ideal.

Disnea Respiratoria Por Ansiedad

Por lo general, las personas que si tiene problemas cardiacos o pulmonares no presentan disnea como un síntoma de sus enfermedades, es más común ver la disnea por ansiedad condicionada y somatizada por la información que viaja del cerebro en medio de situaciones que representan incomodidad a las personas; de ahí que la disnea y ansiedad sean parte causa, parte síntoma la una de la otra.

Tratamiento Para la Disnea Por Ansiedad

Es muy importante aclarar que la disnea por ansiedad generalizada por sí sola no es una enfermedad, sino síntoma de otra y para corregirla es preciso tratar su causa principal, sin embargo, para aliviar su efecto es recomendable una combinación de los siguientes métodos:

  • Obtener más oxígeno por medios mecánicos.
  • Colocarse en posición recta frente a un emisor de aire.
  • Colocar la cabeza en alto, por ejemplo, usando almohadas para levantarla a un ángulo de 90° respecto a la cintura.
  • Buscar espacios abiertos o en su defecto, imaginar que se encuentra en espacios abiertos, parques, bosques, patios, etc.
  • Aprender técnicas de relajación y meditación que ayuden a su mente a mantenerse serena e inherente sobre el problema.
  • Ingerir analgésicos que actúen directamente sobre el sistema nervioso para relajarlo, la morfina es el más efectivo.
  • Ingerir ansiolíticos para disminuir la ansiedad y disnea.